QUEDÁNDONOS | Vicente Aleixandre | ESPAÑA

por Patricio Sarmiento Reinoso

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“A VECES te miro despacio, con miedo.
Viva estás y te miro. Viva, y te quiero.
Pongo mi rostro contra el pelo querido, mis labios contra
el rostro que tengo.
y te repaso y te acaricio, y te estrecho.
Pero me entra de pronto el miedo. Despacio marchamos.
Marchamos los dos muy despacio, minuto a minuto.
Siguiendo…
Aquí las flores que tu mano ahora arranca; aquí el río,
aquí el deseo.
Por aquí esos murmullos que corren: los vientos.
Aquí la luz; aquí el sueño.

Muy despacio miramos, marchando, a los ojos.
Qué hermosura agolpada de pronto contemplo.
Tú, amada mía, tú sola: en ti cierto.
Qué importa que la vida se escape deprisa, corriendo.
Despacio, despacísimo, más despacio, más lento,
vamos despacísimamente andando, transcurriendo,
queriendo.
Y aquí en este rincón del barranco, del dulce estar quedo,
nos paramos, nos miramos, nos amamos, nos estamos
quedando, viviendo.

ESPAÑA ©Vicente Aleixandre

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